miércoles, junio 18, 2008

El poder de la alternativa



Por la tercera posición en el conflicto agroexportadores- gobierno.

Como suele pasar, la opción por una política basada en lo estatal suele nacer de una simplificación que no se detiene a pensar en primer lugar en los vicios naturales del Estado capitalista y por otro, las verdaderas potencialidades de las organizaciones horizontales de las comunidades de trabajadores.

El resultado de este conflicto descarnado es inmaterial pero tan real: tenemos dos bandos de capitalistas, dos sectores concientes de sus intereses, que se enfrentan con todos sus recursos y que en sus mutuos ataques y a través su comportamiento constante desnudan sus verdaderos intereses y valores. El que muestren su juego abiertamente es nuestra oportunidad de construir la alternativa.

Debemos conformar desde la opinión y desde la acción una posición que no se conforme con quedarse con el menos malo. La protesta en este sentido, sin tomar partido puede obligar a los dos sectores a entrar en razón. Si bien no es una propuesta, está claro que el estado puede jugar algunas cartas de negociación para desactivar el conflicto. Pero como no lo ha hecho y probablemente no lo hará en forma cabal a pesar de todo, debido a sus limitaciones internas, tenemos un resultado nefasto de desintegración social, de conflicto abierto e incertidumbre. La última medida, de desviar la negociación al congreso es un intento de deshacerse de la responsabilidad de la crisis dejando que los lobbies se enfrenten directamente y negocien el modelo económico en el congreso, sin el poder ejecutivo en medio.

Pero también tenemos la garantía de que el modelo burocrático, mafioso y deshumanizado del gobierno ha quedado en evidencia. La sociedad ha podido articular como respuesta una demanda de mayores espacios para la decisión sobre la política. Se expresa en demandas que son presiones sobre el estado, en un proceso necesario ya que permite vislumbrar el deshacerse de las formaciones institucionales que hoy día aseguran la preeminencia del estado como fuerza dominadora de la sociedad. Esto es el aparato del Peronismo (flexibilizado por la política transversal de Kirchner).

Al mismo tiempo la clase media más acomodada, así como otros sectores indecisos apoyan el reclamo del campo tal cuál está, mostrando su veta reaccionaria, conectando con un ideal de país blanco que controla la amenaza y somete a las masas “negras”.

La debilidad del gobierno y del sector protestatario del campo es una oportunidad para defender desde la cultura un proyecto que rechace tanto la explotación como la burocracia, sin aceptar males menores y por supuesto sin lanzarles el poder a las manos a los grupos de capital concentrado que por otra parte ya lo sostienen bastante bien.

La táctica racional para los que no somos propietarios privilegiados, ni burócratas privilegiados es el de fortalecer comunidades y movimientos de base, es decir democráticos e igualitarios. Y esto hacerlo de manera militante para crear el consenso para unas organizaciones comunitarias siempre listas para defender los derechos de los trabajadores explotados. Invitemos a los vecinos, a las clases medias ilustradas a identificarse con este proyecto más que con el elitismo y la denigración de los grupos marginales que es el recurso demagógico del fascismo.

Al mismo tiempo debemos invitar a los progresistas adeptos a las soluciones impuestas desde el estado a reconsiderar su postura y no aceptar negociar con un estado dominado por la clase de los explotadores, negociantes de la vida y de la muerte.

Nuestro proyecto debe apuntar a un movimiento de los trabajadores contra los privilegios tanto económicos como autoritarios.

Lo que necesitamos no es un pacto entre intereses en última instancia diferentes, sino la creación de una comunidad de intereses integrales sin techo para su evolución.

Sin dudas que de un día para el otro no podremos reemplazar todos los sistemas de administración del país por nuevos métodos que no caigan en el otorgamiento de privilegios, pero sin dudas podemos reconocer las formas de lucha que ya existen tanto entre los trabajadores, los intelectuales, las clases medias que sean coherentes con estos principios. En realidad, apuntemos a crear el espacio –ni estatal, ni patronal- para convertirnos en trabajadores que al mismo tiempo puedan pensar por sí mismos y emanciparse de la lucha cotidiana por la supervivencia, en la lucha por una sociedad inclusiva sin sometidos ni opresores.

El primer poder que podemos ejercer sin detentar aún nuestra completa libertad es el de proponer una alternativa a este sistema de injusticia organizado.




miércoles, abril 26, 2006

Y Finalmente... la seguridad


Ahora hay inseguridad. No me manejo por algún tipo de estadística o estudio, no, reconozco mi total falta de profesionalidad. Es la combinación de crimen, anomia y falta de perspectivas cotidiana que me hacen pensar esto. El movimiento Blumberg fue una reacción de derecha y de clase con el objetivo (ampliamente logrado) de probar y reforzar sus canales de demanda vis-a-vis del Estado. Pero es ahora cuando la violencia desciende a las calles de manera más imprevisible y grave que antes, cuando era la excusa de la derecha para endurecer las penas y darse un proyecto político.
En mi opinión esta agudización de los fenómenos criminales acompañados por la desorientación de las políticas de seguridad tienen dos causas verosímiles. La primera, una reacción desesperada de las fuerzas policiales y parapoliciales de derecha para defender sus cotos de caza y su impunidad que el gobierno amenaza con políticas pro- juzgamiento de militares genocidas y con purgas serias en la policía. El otro aspecto es el resultado de la pobreza mantenida en el tiempo y sin perspectiva de mejora para un gran porcentaje de la población. De los que son pobres o indigentes, dentro de los que no tienen trabajo en blanco o trabajo alguno, en especial los jóvenes adultos. Si además son segregados cotidianamente y viven en ghettos... La clase marginal está aquí para quedarse. ¿Hasta qué punto puede ésta tener conciencia de sí misma? ¿Solamente si logran volver a la integración, es decir a identificarse con los ideales de la burguesía? ¿Qué otro proyecto es posible para el marginado post-moderno? Ejercito de reserva del empleador, excusa de la derecha para argumentar la sociedad jerárquica. Cuando estos efectos son seguros la organización parece improbable. Cuando la lucha es por el salario de una parte y no por los derechos básicos, la situación parece sin salida.
Durante las movilizaciones del 2002 la tasa de muertes violentas descendió abruptamente. Pero actualmente la esperanza de un cambio lentamente se desintegra. Junto a la reacción derechista resulta en este clima denso de guerra social. Es una época curiosa en que sólo unos pocos están en situación de pensar y de luchar dedicada y eficazmente. ¿Qué harán pues nuestros héroes en este caso? Héroes modestos, cuyos únicos súper-poderes son tener algo de tiempo y de claridad.

jueves, marzo 09, 2006

Cambio jefe de gobierno por libertad



¿Se puede considerar una sorpresa ésta noticia? Solamente por el amague de los medios a la mañana, haciéndonos creer que según la lógica tradicional se impondría la impunidad: el cambio a último momento de la posición de Baltroc hacía pensar que la destitución de Ibarra quedaba lejos, pero también por las ventajas abrumadoras que la defensa llevaba gracias a la naturaleza del sistema.
El apoyo explícito de Kirchner y una campaña mediática generalizada logró tergiversar la naturaleza del juicio político: se intentaba evaluar la capacidad que había demostrado Ibarra para desempeñarse en su cargo pero en los medios la discusión giraba en torno a la responsabilidad penal, que tiene una lógica particular, y en este caso era más difícil de probar.
El jefe de gobierno porteño de motu propio habló de las áreas que debía mejorar del gobierno. Un año después se produce la muerte de 194 personas por la falta de controles. Es difícil entender cómo se puede ver esto como una muestra de idoneidad.

Se puede argumentar desde afuera o desde adentro, con comparaciones y paralelismos de todo tipo, no hace falta hacer una exposición profunda y coherente con un diagnóstico general como fue el discurso de Bidonde para justificar la destitución.

Sin embargo la verdadera complejidad se presenta cuando intentamos indagar en las condiciones en que este resultado pudo darse y lo que implica como proyección para la política local.

Ibarra se encontró en la especial situación de una configuración institucional que califico de "compleja" a diferencia de otras zonas más "marrones" como las del interior del país usando la clásica terminología de O’Donnell. Compleja porque muy acelerada en su capacidad de evolucionar, de quemar etapas. En otras palabras, entiendo que en la Capital, las demandas de la gente le exigen a las instituciones mutar mucho más rápida y complejamente que en cualquier otra parte del país. Parece obvio pero es central para apreciar las condiciones que se suman.

Otro aspecto excepcional de este escenario es el hecho de que Ibarra estaba por así decirlo "rodeado" por izquierda y derecha; no por sectores marginales, sino por minorías capaces de coordinarse a través de las herramientas legales y deliberativas presentes afín de establecer una oposición constante y dirigida a resultados concretos.

Finalmente, el sector sin el cual el resultado hubiese sido otro (lo opuesto de hecho) es sin dudas el movimiento de los padres de las víctimas. Sostengo que fue por la presión de estos en especial y de la "sociedad" en general, que Kirchner tomó la decisión de soltarle la mano a Ibarra. También se puede pensar que les otorgó libertad de conciencia a sus diputados lo que en definitiva sólo marcaría una diferencia de intensidad.
No es muy verosímil en la posición de Kirchner decidirse por una perdida de legitimidad segura a favor de una apuesta que prometía pocos resultados cuando el capital político del presidente ya está entrando en una etapa declinante.

Es nuevamente una muestra de ingenuidad concluir que este resultado "justiciero" augura una era de control institucional efectivo, de autoregulación del sistema. En cambio sólo se ha demostrado que en ciertas ocasiones excepcionales, la institución puede optar por sacrificar alguno de sus miembros por obtener o mantener cierta legitimidad que le es desesperadamente necesaria. Sin dudas la capital ha llegado a un nivel de “democratización” (permeabilidad a las demandas) superior a la que existía previamente y muy superior a la existente en el resto del territorio pero en todo caso esto se pagó de una manera habitual: con los muertos del pueblo. Cuando ésto cambie podremos hablar con fundamentos de una sociedad distinta.

jueves, febrero 23, 2006

Un poco de literatura no le hace mal a cualquiera


Lenta, penosamente se desenvuelve la trama prevista del gobierno de Kirchner. Como una obra clásica que se hace irritante por la torpeza de los actores. Primero un mensaje demagógico, una promesa ambigua que deja a los espectadores indecisos o entusiasmados, un primer tropiezo que nos hace preguntarnos si no será una fantochada bien intencionada, luego otro y otro...

Algunos no lo quieren creer todavía. Se ponen plazos terminales: "hasta aquí llego, pero no más", se borran de la memoria todos los parecidos de la historia con tal de dar el beneficio de la duda.

¿Cuál es la fantasía personal que justifica permanecer en tu ensueño? Todos tenemos un precio.

Llega el día sin embargo en que, quizás porque está de moda, es decir, porque surge un proyecto rival, se da el toque para que empiecen a arrojarse los tomates podridos. Chiquitos, grandes...

Fingiendo pudorosa sorpresa dicen: "esto es demasiado" "nunca pensamos que llegara tan lejos". ¿Esto conduce a una revisión de los diagnósticos equivocados? Difícilmente; nunca hay que dejarles el argumento propicio a los radicales. Más vale malo conocido que ceder a un izquierdismo incontrolable.

Unos tomatazos indignados a los monigotes de turno, mientras el director de la obra y su mecenas se retiran discretamente a financiar nuevas funciones.

El secreto está en esa acumulación de resentimiento que el engaño produce. Por supuesto que los señores no deben sentir ni actuar, ni dejarse llevar por el resentimiento. Los señores están para crear el resentimiento en los otros... golpear antes de ser golpeado. Gracias Nietzsche.

Cuando el cúmulo de frustración sea suficiente se podrán empezar a ofrecer esas soluciones que hasta ahora no tienen mercado. Después de todo: son animales. Es decir, actúan automáticamente, no tienen poder de decisión. Sino, no dejarían que les hicieran eso.

Las metáforas no alcanzan, pero por lo visto las palabras tampoco.

Es como un puñado de semillas en el viento, quién sabe... (o es como mi precio).

miércoles, diciembre 28, 2005

La burguesía como: "El Pueblo".


Proposición que era propia del liberalismo de los siglos XVIII y aún XIX, resulta significativo que aún funcione en nuestros días en el lejano páramo del tercer mundo.
Aparentemente asistimos a una solidificación de un neo-estatismo pero muy débilmente proteccionista, por lo que se puede temer que sea sólo temporal. Al regreso del péndulo los lobbys externos encontraran unas economías mejor regimentadas, en particular por el control fiscal y más posibilidades de expoliar. En algún momento la burbuja que crea Kirchner como la creó en su momento Menem-Cavallo deberá negociar con alguien para superar una crisis y lógicamente no será “el pueblo” el interlocutor que elija éste Estado, que se solidifica en un aparato burocrático y simbólico lamentablemente muy eficaz. No; negociarán con los intereses de corporaciones externas o semi-externas como lo serían empresas de Brasil o Venezuela. En definitiva y por enésima vez, reformulaciones de la burguesía para que nada cambie. Mantener la pobreza en los paupérrimos niveles actuales. Mantener a las masas cooptadas detrás de dádivas, para controlarlas y que no se organicen autónomamente.

El proyecto dirigido desde el estado pretende crear y recrear a la burguesía nacional.

Dinámica socio-económica determinada por las tenciones de los lobbys, por supuesto. Lo propio de la sociedad capitalista, de la "libre" competencia.

Un reducido sector local-nacional enfrenta a las privatizadas y los acreedores externos (privados) por la obtención de los favores del Estado. Sector dinámico en las actuales condiciones de record de beneficios para las exportaciones primarias.

Para prolongar éste esquema se lleva adelante una sutil transmisión de la deuda a la manera de Cavallo, pero es el peso fiscal el que mantiene el equilibrio macro y el dólar, en lugar del endeudamiento externo.

No conforme con ésto, el gobierno se desprende de casi 10 mil millones supuestamente para ganar margen de maniobra frente al FMI. Esto no se sostiene, siendo que el FMI no mantenía relaciones condicionantes con Argentina desde su ruptura de hecho en el 2001. Por otra parte la deuda sigue siendo inmensa, la perspectiva de terminar de pagarla todavía está a años luz en éstas condiciones.

Las burguesías locales sudamericanas se defienden de sus competidores externos usando el escudo diplomático y político de los proyectos que le ofrecen neo-estados o estados "revisionistas" sudamericanos (Chavez, Lula, Kirchner y ahora Morales). En ésta competencia hay sólo dos tipos de interlocutores, ambos representantes del empresariado, de un lado y otro. Una mayoría de la población espera que si uno de los sectores logra un avance eso "derrame" beneficios sobre ellos basados en la vieja ideología que a cada vez demuestra su falsedad: la solidaridad entre todos los sectores considerados miembros de una misma nacionalidad.

Argumento pueril si los hay, contradicho hasta el hartazgo por hechos de la realidad pero que curiosamente, cantidades de políticos e intelectuales endosan hoy en día. Para aquellos (pocos sin duda) que lo hacen justificados por buenas intenciones, sólo hace falta tomar nota de que en sus conciencias el "sálvese quien pueda", la resignación y el derrotismo están todavía a la orden del día.

jueves, diciembre 08, 2005

Cuando no pasa nada (pasa todo)


Esos momentos en que el escenario político no manifiesta nada notable. Todos los hechos-noticia reproducidos por los medios son extremadamente melodramáticos pero inconducentes. Por medio de esta política espectáculo claro, el gobierno de Kirchner retiene aún cierta iniciativa simbólica. Sin embargo, en materia de medidas hacen la plancha. Los movimientos sociales tampoco aparecen de forma impactante hace varias semanas. Pienso que están soportando una gran tensión y reflexionando profundamente en el próximo paso. Los sucesos de Haedo y Mar del Plata, las marchas fallidas a Plaza de Mayo contra Bush, no son ajenas a este ensimismamiento. El conflicto subterráneamente está planteado pero por distintas razones no se desencadena aún.
Los partidos tradicionales de izquierda son predecibles: en general esperan a las vísperas de navidad (estos mismos días) para montar su propaganda. Esta vez puede ser sencillo convocar a la movilización, por eso mismo podemos esperar de ellos algo más de política moderada, socialdemócrata.
La solidaridad, mal entendida como dádivas y clientelismo también salen al ruedo para -calmar- la irritación.
"La gente" (en el peor sentido de la palabra) quiere tener las fiestas en paz y reparten sonrisas contemporizadoras a diestra y siniestras y unos pocos pesos, como rogando que los dejen
disimular el malestar que sufre el resto del país.
tic-tac tic-tac tic-tac...
Cuestión de tiempo. Nada definitivo. Esperemos aprender algo valioso.

lunes, noviembre 21, 2005

La Libertad

Entiendo la libertad como una actitud más que una circunstancia concreta y medible. Implica expandir el propio potencial al máximo posible y por ello se trata de dejarse impulsar por el deseo y aquello que se conforma en el alma. Todas esas razones misteriosas que provienen de nuestro interior y necesitamos expresar.
Libertad significa romper las cadenas: externas, sociales, pero también internas a la persona.
Decir que la libertad es la posibilidad de moverse libremente, expresar la opinión y disponer sin restricciones de los bienes de que se es propietario es nada más que una clasificación reductora, escamotea tanto como afirma. Pero además es mentirosa porque en su implementación en la sociedad capitalista ni si quiera se cumple consecuentemente lo que declama . El carácter ideológico de estas premisas se hace muy evidente en la
época actual, donde la repartición de los bienes se hace cada vez más desigual al tiempo que proliferan los abusos a los derechos de la mayoría.
El resultado es una trampa, el patrón dice: "tenés derecho a descansar 15 minutos en tu trabajo", para luego negar ese derecho con alguna excusa, "la situación de la empresa, el país, no me puedo ir a Ibiza..." o lo que sea suficiente ideología para él. El trabajador se encuentra luchando por la mísera conseción que
le prometió el que lo explota, y no por su libertad, no por todo. Porque la libertad en definitiva es la lucha, pero la que llevamos adelante hasta el final, sin aceptar sobornos. La lucha es por todo.